Políticas públicas y programas preventivos exitosos en Costa Rica: análisis crítico para una criminología transformadora

 

En la construcción de una sociedad más justa, segura y solidaria, las políticas públicas de prevención del delito juegan un papel principal. Costa Rica, país sin ejército desde 1949 y con una institucionalidad democrática concreta, ha inducido diversas estrategias enfocadas a la prevención social, situacional y comunitaria del delito. No obstante, el contexto actual de progresiva violencia homicida, narcotráfico territorial y exclusión social exige a recapacitar críticamente qué políticas han circulado, cuáles han durado cortas, y hacia dónde acordamos progresar.

Como futuros profesionales de la criminología, convenimos renunciar las actitudes pasivas o puramente descriptivas. Nos concierne tomar un rol activo en el análisis, evaluación e innovación de las políticas públicas. El enfoque preventivo debe desistir de ser un discurso decorativo para evolucionar en un modelo de acción, continuo por la evidencia, la ética y la responsabilidad terrestre.

 “Sembremos Seguridad”: enfoque con colaboración local

Una de las iniciativas más recientes es la estrategia nacional Sembremos Seguridad, liderada por el Ministerio de Seguridad Pública. Esta política busca territorializar la prevención del delito, determinando factores de riesgo sociales, delincuenciales y circunstanciales en cada cantón del país. Se funda en el conocimiento ciudadano, los exámenes policiales y el trabajo unido con gobiernos locales, distribuciones urbanas e instituciones públicas ( Espinosa Patti & Villalobos Fonseca, 2021).

Entre sus importantes juicios se encuentra el carácter desvinculado de la mediación. No hay una excelente fórmula nacional, sino un análisis local que permite exponer procedimientos de acción determinados para cada territorio. Asimismo, es significativo la transversalidad institucional: MEP, PANI, IMAS, IAFA, entre otros actores, colaboran rápidamente en las mesas cantonales.

A pesar de, su primordial debilidad es la sostenibilidad operante y presupuestaria. En varios territorios, la ejecución ha sido anormal, restringida por recursos humanos y financieros. También, la valoración de marca ha sido insuficiente o poco sistemática, lo que atenúa su legalidad ante la ciudadanía.

Enseñanza criminológica: la territorialización es fundamental, pero debe ir conducida de componentes fuertes de búsqueda, variación constante y apropiación comunitaria.

2. Policía Comunitaria: una dependencia aún diferida

Desde hace años, Costa Rica ha pretendido fortalecer un modelo de policía comunitaria, que aproxime a la fuerza pública a las comunidades y siembre la corresponsabilidad en la seguridad ciudadana. La idea es clara: crear familiaridad mutua, prevenir problemas desde la raíz y humanizar la acción policial.

“Para poder enfrentar esta problemática, la implementación de acciones de policía comunitaria resulta una opción sumamente efectiva, pues, sólo será posible que los cambios anhelados se conviertan en una realidad cuando se lleve a cabo un profundo trabajo” (Policia Comunitaria Conceptos, Metodos y Escenarios de aplicación, pág. 18).

En ciertos distritos del país como en San Rafael de Alajuela o en Pococí se han inscrito prácticas positivas: rondas de patrullaje conjunto, talleres de resolución de problemas, mapeo participativo y atención vecinal. Estas labores han favorecido a reparar la percepción de seguridad y comprimir ciertos delitos de oportunidad.

A pesar de, cláusulas generales, el modelo policial continúa estando reactivo y concentrado, con escasa capacidad de acción preventiva real. El movimiento de personal, la insolvencia de producción en destrezas blandas y la suspicacia ciudadana aún son dificultades importantes. La policía sigue estando vista más como fuerza de lucha que como compañera comunitaria.

Lección criminológica: sin una transformación extensa de la cultura institucional y sin cambio en formación preventiva, la policía comunitaria será solo un nombre implícito.

3. “Puente al Desarrollo”: prevención desde la inclusión social

El programa Puente al Desarrollo, inducido por el IMAS desde 2015, busca destrozar los ciclos de pobreza extrema mediante vigilancia personificada a familias vulnerables. Por medio de la mediación de cogestores sociales, se reconocen penurias, se declaman servicios públicos y se origina la autogestión.

“ley 7769 Atención a Mujeres en condición de pobreza y la Estrategia Puente al Desarrollo, las cuales han abierto un camino lleno de herramientas valiosas para propiciar esta autonomía” (Instituto Micto de Ayuda Social (IMAS), 2021, pág. 8).

Desde una perspectiva criminológica, este programa aborda de forma directa elementos estructurales de riesgo, como el desempleo, la deserción educativa y la marginalidad territorial. Aún sin asumir como objetivo directo la prevención del delito, sí procede sobre inconstantes que faltan reciamente en las trayectorias delictivas, esencialmente en juventudes vulnerables.

La gran debilidad de “Puente al Desarrollo” ha sido su restringida cobertura, interrupción política y falta de articulación con estrategias de seguridad pública. No ha concurrido una composición clara con el Ministerio de Seguridad ni con las policías municipales, lo que disminuye su potencial preventivo.

Lección criminológica: la inserción social es prevención del delito, pero debe ser parte de una estrategia general, no solo asistencial.

4. Educación y prevención de violencia en centros educativos

Cruzando de programas del MEP y federaciones con organizaciones como PANIAMOR, Costa Rica ha perfeccionado esfuerzos de prevención de violencia desde la escuela: acciones de convivencia, etiquetas contra el acoso escolar, comités de vida estudiantil y sitios de expresión juvenil.

Estas operaciones registran que la escuela es un área clave para la prevención temprana de gestiones violentas y criminales. No obstante, las mediaciones han sido en varios casos ligeros, casuales y desarticuladas. Se requieren políticas educativas más completas, que contengan educación emocional, cultura de paz y resolución de problemas como bases curriculares.

Lección criminológica: sin prevención desde la infancia y la adolescencia, las políticas públicas llegan tarde. La educación debe ser el eje de toda estrategia preventiva.

5. Centros Cívicos por la Paz: prevención asentada en cultura y deporte

“Los Centros Cívicos por la Paz (CCP), son lugares creados por y para la comunidad especialmente para niños, niñas, adolescentes y jóvenes entre los 0 y 18 años. Se tiene prevista la construcción y operación de 7 CCP en el país, a saber: Garabito, Aguas Zarcas, Santa Cruz, La Capri, Cartago, Guararí y Pococí” (Centro Cívico Por la Paz, 2025).

El proyecto Centros Cívicos por la Paz fue una iniciativa atrayente para prevenir la violencia juvenil intervenido por el acceso en acciones culturales, deportivas y didácticas en lugares de alta vulnerabilidad. Se fundaron centros en comunidades como Garabito, Cartago, Santa Cruz, Guápiles y Desamparados.

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 (Centro Cívico Pococí, 2025).

Los efectos fueron mixtos. En algunos lugares, se consiguieron progresos en la percepción de seguridad y fortalecimiento de redes juveniles positivas. En nuevos, el abandono institucional, el desperfecto de la infraestructura y la insuficiente articulación comunitaria minimizaron su impacto.

Lección criminológica: los sitios físicos no alcanzan. La prevención debe ir conducida de una estrategia invariable de interposición, incautación social y sostenibilidad.

Conclusión: de las buenas finalidades a la innovación estructural

Costa Rica ha confirmado voluntad política para inducir políticas públicas preventivas. Sin embargo, varias de estas han estado aisladas entre sí, frágiles en evaluación, y vulnerables a la reforma de gobiernos. No hay una política de Estado vinculada, continuada e integrada en material de prevención del delito.

Como futuros criminólogos, convenimos requerir más y proponer más. Nuestro papel no es solo examinar, sino además crear e incurrir. Debemos promover políticas preventivas con pilar científico, enfoque de derechos humanos, colaboración comunitaria y territorialización perspicaz. Es hora de renunciar de pensar la prevención como un anexo y verla como el corazón de la política criminal moderna.


Referencias Bibliografícas

Espinosa Patti, D., & Villalobos Fonseca, H. (2021). ESTRATEGIA POLICIAL INTEGRAL DE PREVENCIÓN PARA LA SEGURIDAD PÚBLICA "Sembremos Seguridad". Obtenido de Curso de actualización policial modelo preventivo de gestión policial de la fuerza pública: https://funpadem.org/wp-content/uploads/2022/03/2022-Manual-Curso-Sembremos-Seguridad.pdf

(junio de 2025). Obtenido de Centro Cívico Por la Paz: https://www.mjp.go.cr/viceministeriopaz/centrocivico

(2025). Obtenido de Centro Cívico Pococí: https://www.google.com/search?sca_esv=d40b899f92a74c39&sxsrf=AE3TifOvCP3is6TvNUOy5lElLf5HWB9Leg:1752451112691&q=centros+c%C3%ADvicos+por+la+paz&udm=2&fbs=AIIjpHx4nJjfGojPVHhEACUHPiMQht6_BFq6vBIoFFRK7qchKHDX9TtpZ992kyQpCWcw0WjqCL58OT9xzaJZWNwg8Tb-QmvZCiEHx

Instituto Micto de Ayuda Social (IMAS). (2021). Obtenido de Retos y victorias del Bicentenario Relatos de las mujeres artífices de sus destinos: https://www.imas.go.cr/sites/default/files/docs/50%20HISTORIAS-RETOS%20Y%20VICTORIAS-IMAS.pdf


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